26 de marzo de 2013
HOLLYWOOD SE MUEVE, 12 PROMESAS DEL 2013

ZOE KAZAN: La nieta del controvertido y excelente director Elia Kazan (“Un tranvía llamado deseo”, “La ley del silencio”, “Esplendor en la hierba”) se asomó tímidamente en la gran pantalla como furtivo ligue del personaje de Leonardo Di Caprio en la estupenda “Revolutionary Road” de Sam Mendes. Anteriormente había tenido papeles menores en títulos como “En el valle de Elah” o “Me and Orson Welles” de Richard Linklater junto a Claire Danes o Zac Efron.  Alternó pequeñas obras de teatro en Nueva York con apariciones en la pequeña pantalla (“Bored to death”) y con testimoniales papeles secundarios que le llevaron a encarnar a la hija de la mismísima Meryl Streep en “Si fuera fácil”, a unirse a otro aprendiz de Woody Allen como Josh Radnor en su debut tras las cámaras, “Happythankyoumoreplease” o a formar parte junto a Michelle Williams del reparto del western indie “Meek´s cutoff” en el que además conoció a su pareja en la actualidad, Paul Dano. Junto a él protagonizó su primer protagonista hasta la fecha y la película que le ha dado a conocer, “Ruby Sparks”, no solo como actriz sino también como escritora. Su guión, original, divertido, romántico para la película del dúo formado por Johnatan Dayton y Valerie Faris (“Pequeña Miss Sunshine”) ha puesto a Kazan de moda. Estará liderando junto a Michael Stahl-David un romance con toques sobrenaturales titulado “In your eyes” con guión original de Joss Whedon, y protagonizará otra comedia romántica indie, “The Pretty one” en la que toma la personalidad de su hermana gemela fallecida. Y para no salir del género de comedia romántica, Kazan estará junto a Daniel Radcliffe en “The F Word”, cuyo guión lleva tiempo formando parte de la llamada “black list” o listado de mejores guiones no rodados.

SAM CAFLIN: Iba para futbolista del Norwich City cuando giró sus intereses y tomó la decisión de enrolarse al Norwich's Theatre Royalclases en lugar del filial del equipo inglés. Su primera aparición fue en la pequeña pantalla con la producción que adaptaba el best seller de Ken Follet, “Los pilares de la Tierra” donde perdió media oreja por encarnar al leal Richard de Kingsbridge. Encandenó este trabajo con el de otra miniserie británica, “Any Human Heart” donde interpretó el personaje del novelista Logan Mountstuart en sus años mozos (personaje que también interpretaron Matthew Mcfayden y Jim Broadbent). Otra producción televisiva, en este caso en forma de largometraje, “United”, unió sus dos pasiones, el fútbol y el cine, recreando la historia de los Bubsy Babes y el trágico accidente de avión que acabó con una de las mejores generaciones de futbolistas que ha tenido el Manchester United. Y de ahí su salto a Hollywood con “Piratas del Caribe, en mareas misteriosas” donde sacó a relucir su vena aventurera y romántica al enamorarse de la sirena encarnada por Astrid Bergès-Frisbey. Sumar otra superproducción hollywoodiense como “Blancanieves y la leyenda del cazador” le colocó definitivamente como una de las nuevas promesas a tener en cuenta. Pudo ser Harry Osborn en la secuela de “The Amazing Spiderman”, sin embargo sí lo veremos en “The quiet ones”, una de terror que coprotagoniza junto a Jared Harris (Pryce en “Mad Men”), encarnado al novelista Robert Graves en “The Laureate” y como pareja de Lily Collins en la romántica “Love, Rosie”. Pero, sin duda, la película que hará de él una estrella adolescente será la segunda entrega de “Los Juegos del Hambre” donde se pondrá en la piel de Finnick Odair, uno de los campeones de los juegos.

JUNO TEMPLE: Es hija del cineasta Julien Temple, responsable de diferentes documentales de los Sex Pistols o de Joe Strummer y por eso debutó en el cine con una pequeña aparición en “Vigo, historia de una pasión” sobre la figura del director Jean Vigo y dirigida por su padre, así como también en “Pandaemonium”, dirigida igualmente por Temple. Desde entonces se ha convertido en una actriz hiperactiva. Fue hija de Cate Blanchett en “Diario de un escándalo”, prima de Keira Knightley y Saoirse Ronan en “Expiación”, traicionó a Ana Bolena (Natalie Portman) en “Las hermanas Bolena” e hizo sus pinitos en la comedia adolescente con “Supercañeras” y “Megapetarda”. Además de todas ellas, aportó su granito de arena a “Año Uno”, con Jack Black, “Cracks”, dirigida por Jordan Scott, hija de Ridley Scott, la fantástica “Las vidas posibles de Mr.Nobody”, en “Greenberg” junto a Ben Stiller, en el reboot de “Los tres mosqueteros” o como amiga de Selina Kyle (Anne Hathaway) en la última entrega de la saga Batman de Nolan. Tanto trabajo ha acabado por proporcionarle papeles protagonistas, “Jack and Diane”, una historia de amor entre dos chicas adolescentes, “Magic Magic” del chileno Sebastián Silva junto a Michael Cera, en “Killer Joe” de William Friedkin, en la comedia fantástica “The Brass teapot” o al lado de Amanda Seyfried en “Lovelace” el biopic de Linda Lovelace. Seguramente “Horns” la adaptación de la novela de Joe Hill, “Maleficent” la versión del cuento “La bella durmiente” junto a Angelina Jolie y la secuela de “Sin City” la coloquen definitivamente como estrella en ciernes.

ARMIE HAMMER: Cuidado, no es Arnie, es Armie, con M, y no tiene un hermano gemelo aunque David Fincher nos hiciese creer lo contrario en “La red social”. El era Cameron Winklevoss y Tyler Winklevoss en la película de facebook y ella supuso el descubrimiento de este actor de 27 años que ha sido elegido por la CinemaCon de Las Vegas como la “Estrella Masculina del mañana”. Lo será, a buen seguro, si la superproducción “El llanero solitario”, una suerte de Piratas del Caribe en el Oeste, al lado de Johnny Deep da resultado en taquilla. Entre sus trabajos hasta la fecha, además de haber trabajado con Fincher, se encuentran las colaboraciones en las televisivas “Verónica Mars” y “Gossip Girl”, su papel de protegido de John Edgar Hoover en “J.Edgar” de Clint Eastwood, o haber sido el príncipe azul de “Mirror Mirror”. Estará en dos thrillers “By virtue fall” junto a Eric Bana, y “2:22” que protagonizará, y en “Serpent Girl” un drama romántico junto a Malin Akerman y Kate Bosworth. En su biografía personal y rosa se puede añadir que conoció a la que ahora es su mujer, la también actriz Elizabeth Chambers, repostando en una gasolinera de lo que deducimos que las gasolineras son los nuevos bares.

QUVENZANHE WALLIS: La pequeña Quvenzanhe, de nombre harto complicado aportó inocencia al poético relato de Behn Zeitlin en “Bestias del sur salvaje”, lo que le valió una nominación al Oscar para la historia (la más joven en ser nominada en la categoría de Mejor Actriz Principal y la primera persona nacida en el siglo XXI en recibir la nominación a los Premio de la Academia) y la posibilidad de pasearse por las alfombras rojas de los diferentes premios junto a su bolso con forma de perro. Candidez y talento a partes iguales para la pequeña Hushpuppy que con tan solo 9 años ya rueda a las ordenes de Steve McQueen, “Twelve years a slave” junto a Michael Fassbender, Brad Pitt o Benedict Cumberbatch y ha sido elegida como la huérfana protagonista de la nueva versión de “Annie”, el musical que producirán Will Smith y Jay-Z con guión de Emma Thompson. Entre tanto Quvenzanhe (su nombre es una combinación de las primeras letras de los nombres de sus padres y de una palabra en suajili) estudia tercer grado en la escuela Primaria Honduras, en Houma.

DANE DEHAAN: Era el adolescente más atormentado de los tres a los que les llovieron poderes especiales en el sorprendente found-footage “Chronicle”. Con un leve parecido al Di Caprio de películas como “A quien ama Gilbert Grape?”, Dehaan había aparecido previamente en series televisivas como “In treatment” o “True Blood” antes de dar su salto al cine con la película de John Sayler, “Amigo”, junto a Chris Cooper. Spielberg lo reclutó para un pequeño papel en “Lincoln” y se unió a otra promesa, Juno Temple en la indie “Jack and Diane”. También estrenará “Lawless” al lado de Jessica Chastain, Shia Laboeuf o Tom Hardy, estará en el drama protagonizado por Ryan Gosling y Bradley Cooper, “Cruce de caminos” y en el retrato de la generación beat “Kill your darlings” con Elizabeth Olsen, Daniel Radcliffe y Michael C. Hall y será uno de los protagonistas de “Devil´s knot” la nueva película de Atom Egoyan. Pero sin duda será su rol como nuevo Harry Osborn, tomando el relevo de James Franco en “The Amazing Spiderman 2” el que multiplicará su fama dentro de la industria y hará su rostro más conocido para el espectador.

FELICITY JONES: Esta británica, de Birmingham para más señas, de 29 años lleva un largo tiempo trabajando en diferentes productos cinematográficos y televisivos en su país natal. Desde la serie de Channel 4, “Cape wrath” hasta hacer acto de presencia en un capítulo de “Doctor Who” o rodar una nueva versión televisiva de “El diario de Anna Frank”. “Retorno a Brideshead” de Julian Jarrold fue su primer papel de importancia para la gran pantalla que encadenó con otro relato clásico, “Cheri” de Stephen Frears. El duo Gervais- Merchant la ficharon para su comedia nostálgica “Cementery Juntion” (“Cruce de destinos”) y Julie Taymor le dio el rol de Miranda en su acercamiento a “La tempestad” de Shakespeare. No dejo de trabajar en Inglaterra, “Albatross”, “Hysteria” o “Cheerful weather for the weeding” antes de dar su salto a Hollywood con “Like Crazy” donde mantenía un constante “ahora te quiero, ahora no te quiero” con Antón Yelchin en un acercamiento indie y melodramático a las relaciones a distancia con la que ganó el premio de “Mejor Nueva Actriz” del National Board of Review compartido con Rooney Mara. Por cierto, la mismísima Jennifer Lawrence era su rival amorosa en aquella cinta. Próximamente estrenará “Breathe in” coprotagonizada por Guy Pearce y será la novia de Jonah Hill en “True Story”. Será la amante de Charles Dickens (Ralph Fiennes) en “La mujer invisible” que el propio Fiennes dirigirá. Al igual que Dane Dehaan, con “The amazing Spiderman 2” dará su salto definitivo a Hollywood. Se rumorea que podría meterse en la piel de Felicia Hardy, la gata negra.

DOMHNALL GLEESON: Si su apellido os hace pensar que Domnhall pueda ser hijo de Brendan Gleeson (“Escondidos en Brujas”, “The Guard”, “Gangs of New York”) estáis completamente en lo cierto. Su cabello rojo, su aspecto puramente irlandés y su fuerte presencia en pantalla corroboran eso de “de casta le viene al galgo”. Además Domhnall ha salido inquieto y no solo actúa, sino que también escribe y dirige obras de teatro. Una de sus primeras apariciones en pantalla fue en el cortometraje “Six Shooter” (de Martin Mcdonagh, director de “7 psicopatas”) junto a su progenitor. Repitiría con su padre en el largo “Studs” y figuraría en la perruna “A dog year” que protagonizaba Jeff Bridges. Completó el reparto de “La recompensa”, de nuevo junto a su padre y al lado de Cillian Murphy, Gabriel Byrne o Jodie Whitaker. Protagonizó la irlandesa “Sensation” y junto a Carey Mulligan o Keira Knightley figuró en “Nunca me abandones”. Fue el hermano mayor de Ron Weasley en “Harry Potter y las reliquias de la muerte” (partes 1 y 2) y su amigo Jeff Bridges le llevó hasta “Valor de ley” de los hermanos Coen. Instalado completamente en Hollywood fue un informático completamente drogado en la expeditiva “Dredd”, se enamoró de otra promesa, Alicia Vikander en “Anna Karenina” de Joe Wright y protagonizó de nuevo en las islas, el primer episodio de la segunda temporada de “Black Mirror” como novio (vivo o revivido) de Haley Atwell. El experto en comedias románticas Richard Curtis lo ha elegido como protagonista de “About time” donde compartirá planos con Zooey Deschanel y Rachel McAdams y formará parte de una banda de rock unido a Michael Fassbender en “Frank”. Y como la familia siempre tira mucho, su último proyecto hasta la fecha lo volverá a reunir con su padre en “Calvary”, dirigidos por John Michael McDonagh, (hermano de Martin y director de la negrísima “The Guard”).

BELLA HEATHCOTE: Un rostro bonito, reconocimiento general como una de las nuevas it-girls de Hollywood y alguna que otra portada en publicaciones como Interview, Vogue, o Nylon, han disparado el nombre de Bella Heathcote como una de las jóvenes actrices a tener en cuenta. Esta australiana de 25 años fue esa joven de la que Johnny Deep se enamoraba perdidamente en la última cinta de Tim Burton, “Sombras tenebrosas”. Ese fue su primer paso en Hollywood puesto que antes se había consolidado como una popular actriz en su Australia natal gracias a la serie televisiva “Neighbours”. Debió salir en “Mátalos suavemente” de Andrew Dominik porque yo no la recuerdo en pantalla y su nombre solo aparece como agradecimientos y no está acreditada oficialmente. Estará próximamente en la indie “Not fade away” donde repetirá con James Gandolfini y en la nueva comedia, aún sin título, que protagonizan Marisa Tomei y Hugh Grant. Además su nombre encabeza los créditos de “The Curse of Downers Grove” con guión de Bret Easton Ellis.

EZRA MILLER: Si hubiera un remake de “The Rocky Horror Picture Show”, Miller debería interpretarlo. Este norteamericano de apenas 20 años apenas ha necesitado un par de títulos para llamar la atención con su espontaneidad y carácter. Con aspecto de chico rebelde, declaradamente homosexual y con un algunos asuntos de drogas en su historial delictivo, Miller empezó a hacerse notar con su aparición recurrente en la serie “Californication” y en un pequeño y coral título indie, “Another Happy Day” junto a Ellen Barkin o Demi Moore pero fue en “Tenemos que hablar de Kevin” (Lynne Ramsey) donde su composición de hijo casi demoníaco de Tilda Swinton acaparó alabanzas. Si consiguió destacar en la película de Lynne Ramsey no lo hizo menos en “Las ventajas de ser un marginado” adorable film de despertar adolescente donde se adueñaba de todos los planos en que aparecía junto a Logan Lerman o Emma Watson. Aunque de momento solo tiene previsto el rodaje de la nueva versión del “Madame Bovary” de Flaubert junto a Mia Wasikoswka y Paul Giammati, a buen seguro a Miller le espera una prometedora carrera por delante.

ALICIA VIKANDER: Perfecta dentro de su vestido de color verde, Vikander desfiló por la alfombra roja de los pasados premios Oscar acaparando la atención de los flashes y recibiendo los halagos de los expertos en glamour hollywoodiense. ¿Quién era esa joven de llamativa belleza y elegancia?. Ni más ni menos que una actriz sueca de 25 años que paralelamente había estrenado dos películas nominadas en diferentes categorías de la 85 edición de los Premios Oscar. La danesa “Un asunto real” donde era la joven amante del triangulo amoroso de la candidata al premio a película de habla no inglesa y de otra historia de época como “Anna Karenina” donde casualmente se veía inmersa en otro amor a tres bandas siendo desplazada por Aaron Johnson y querida por Domnhall Gleeson. Precisamente, la película de Joe Wright es su primera incursión en la gran industria. Anteriormente había acumulado papeles en su país natal. Estará en “The Seventh Son” la adaptación de “El aprendiz del espectro” otra saga literaria de corte fantástico. Compartirá en ella pantalla con Julianne Moore, Jeff Bridges y Ben Barnes. También aparecerá en “The Fifth Estate” la narración del asunto Wikileaks que dirige Bill Condon con Beneditc Cumberbatch como Julian Assange y en “Son of a gun”, thriller australiano al lado de Ewan Mcgregor. Hay Alicia para rato.

ALDEN EHRENREICH: Su nombre es más facil pronunciarlo que escribirlo. Cuentan que fue Steven Spielberg quien lo descubrió en el bar mitzvah de un amigo y lo introdujo en la industria. Hizo su debut en televisión en episodios de “Sobrenatural” o “CSI” y siendo un completo desconocido, Francis Ford Coppola lo eligió para protagonizar “Tetro”, el cual debió quedar encantado con él porque se lo recomendaría a su hija Sofía para un pequeño papel en “Somewhere” y repetiría con él en la inédita “Twixt”. Su carta de presentación al gran público viene con ese pseudoCrespúsculo llamado “Hermosas Criaturas” claramente enfocado al público adolescente. Sin embargo las intenciones de Ehrenreich no son la de ser un nuevo Robert Pattison ídolo de masas juveniles y sí están más cerca de formar parte de proyectos de más enjundia. Lo veremos en “Stoker”, el debut hollywoodiense de Park Chan-Wook con Mia Wasikowska y Nicole Kidman y en “Blue Jasmine”, la última película de Woody Allen.


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18 de marzo de 2013
"ANNA KARENINA": SE ABRE EL TELÓN


Joe Wright llegó para darle brío a la habitualmente academicista óptica del cine sobre el relato decimonónico para, de paso, establecerse como un virtuoso realizador empeñado en hacer del plano secuencia una seña de identidad. Lo que empezase como un diálogo bailado entre Keira Knightley y Matthew Mcfayden con una cámara que acompañaba sus acompasados movimientos sin pestañear, se transformó en un poderoso y bellísimo travelling que seguía el paseo de James McAvoy por la desolada orilla del mar de Dunkerque donde el doloroso canto coral de los soldados británicos se alternaba con la ejecución de unos caballos y el rodar rutinario de una noria sobre un manchado cielo gris. En un arranque de postmodernidad, Wright cambió la mirada inocente de “Orgullo y prejuicio” y la bélica de “Expiación” por el thriller europeizado en “Hannah” colando su cámara en un aeropuerto y realizando un trayecto sin cortes hasta la estación de un metro que suponía una nueva filigrana en su carrera. Ahora,Wright vuelve a su terreno predilecto, la adaptación de época, en este caso abordando la adaptación de la “Anna Karenina” de Leon Tolstoi, para con ella, dar un paso más en su arriesgada idea formal del cine. 

Nuestra mente esquemática tendrá que tomarse un tiempo hasta asumir lo que Wright plantea con “Anna Karenina”. Estamos en un cine, pero contemplamos un teatro. En continuo movimiento y sin patio de butacas, con decorados oscilantes y bambalinas que entran en el juego de la historia sin cortarse un pelo. Una apuesta ambiciosa. Sorprendente sin duda, pero definitivamente genial cuando embobados asistimos a una carrera de caballos entre cortinas o a una estación de trenes insertada entre plató y plató. Wright vuelve a ganarnos la partida. A entusiasmarnos con su orquestada y portentosa puesta en escena en un nuevo desafío que arroja otra aportación fabulosa a la nómina de hallazgos visuales del cine más reciente. 

Pero, ¿y la adaptación de Tolstoi?. Es inevitable que la historia de lealtad, pasión y clases que propone la obra del autor ruso quede relegada a un segundo plano por el personalísimo concepto visual de la película, sin embargo la narración consigue sobresalir por su ingente y majestuoso diseño de vestuario (premiado con el Oscar), por el ferreo dominio teatral de su guionista (Tom Stoppard, “Shakespeare in Love”), por la siempre inteligente presencia de Jude Law y por una acertada nomina de secundarios en la que Domnhall Gleeson (hijo de Brendan Gleeson y visto en el primer episodio de la segunda temporada de “Black Mirror") y Alicia Vikander (“A royal affaire”) son capaces de aportar naturalidad al relato secundario de la obra. Y es que en lo que al asunto principal se refiere, las idas y venidas románticas, adulteras y sociales de Anna Karenina (una Keira Knightley cuyos tics demuestran que lo de “Un método peligroso” no fue un simple desliz) y el conde Vrosky un Aaron Taylor-Johnson demasiado tierno para caber en su bigote y en su papel de seductor amante de la dama, la química brilla por su ausencia, lastrando el relato y repercutiendo sobre la fuerza de su melodrama y su lectura acerca de la fidelidad, el decoro y la hipocresía de la alta sociedad. 


Si “Los Miserables” de Tom Hopper encontró en la austeridad de su puesta en escena una bofetada a sus intenciones, entonces “Anna Karenina” en su exceso formal debería encontrar la gloria…o es que acaso nos hemos instalado en la vulgaridad, haciendo bueno el famoso dicho de la virtud del término medio.
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11 de marzo de 2013
"LOS AMANTES PASAJEROS"; COMEDIA SIN ALAS


La comedia es un recurso para los tiempos de crisis. Así lo entendieron Capra y Lubistch en los depresivos años 30 y así lo ha sentido Pedro Almodovar, una de las figuras más representativas y influyentes de nuestro país, el cual ha querido poner su granito de arena a la pobre situación social española actual ofreciendo al espectador una comedia pura, de esas que no frecuentaba desde hacía un largo tiempo.

Mucho tiene que agradecer la comedia a Almodovar, y Almodovar a la comedia. Llegaron a estar tan unidos que hasta se acuñó el término de “comedia almodovariana”, casi un subgénero en si mismo al que le llovieron posteriores imitadores. Pero el manchego se pasó al melodrama y encontró allí su hábitat natural. Sustituyó su carácter underground por las formas sofisticadas, se depuró como cineasta, se convirtió en un elegante esteta y pulió su escritura hasta conseguir complejas historias que tuvieron su reconocimiento en forma de Oscars. Ahora, en su vuelta al género que le vió nacer, Almodovar quiere ser aquel director irreverente y atrevido que un día creó escuela pero sin abandonar la experiencia adquirida con el paso del tiempo y lo cierto es que en la tirada, los dados no arrojan una buena jugada.

Los amantes pasajeros” es loable en sus intenciones pero fallida en todo lo demás. Una comedia anacrónica, nacida vieja, repleta de estereotipos y situaciones forzadas. Una suerte de “Aterriza como puedas” amanerada y loca con la grave carencia de un hilo conductor, tan a la deriva como el vuelo de la compañía Península con destino Mexico el cual ejerce de arma simbólica de la sociedad actual (una clase turista aletargada, una tripulación inepta y una primera clase corrupta y viciada) además de servir de plató para la interacción de un reparto coral desequilibrado donde contrastan interpretaciones esforzadas de Carlos Areces o Javier Cámara con otras menos inspiradas de Blanca Suarez o Miguel Ángel Silvestre.


Y es que  Almodovar ha querido hacer reir con chistes de homosexuales, mamadas, drogas y alcohol, algo que en los 80 podía sonar transgresor, pero que hoy es un recurso gastado. Ha acumulado personajes y tramas que fluctúan por el metraje sembrando la descompensación generalizada en la película (tan pronto cobra un interés especial la historia de Guillermo Toledo y Blanca Suarez como desaparece del mapa sin solución a la vista) e introducido paralelismos con la realidad social demasiado esteriles y toscos (aeropuertos fantasmas, cajas de ahorro manchegas intervenidas). Hay una evidente falta de espontaneidad, de frescura en el humor empleado. El disparate no es tal. El enredo no tiene una base sólida. Sólo la gestualidad innata de Carlos Areces, la veteranía de Cecilia Roth o el desatado “I´m so excited” insertado bruscamente, por cierto, en medio de la nada, salvan ligeramente la función de un fracaso mayor. El desafortunado resultado global de “Los amantes pasajeros” se podría sintetizar en la música de Alberto Iglesias, autor cuya sincronía con el cine de Almodovar es sobresaliente y cuya partitura para la ocasión (de nuevo sobria, refinada, de quilates) lucha constantemente por encajar con el tono burdo y atropellado de la película de Almodovar, no encontrando en ningún momento el lugar y la situación adecuada en la que poder colaborar con el desarrollo de la historia. Ejemplo claro de que el manchego no ha sabido manejar los elementos, mostrándose algo desubicado en un género puro que no frecuentaba desde “Mujeres al borde de un ataque de nervios”.

Hasta el mejor escribano echa un borrón. Almodovar ha fallado en su circunstancial retorno cómico habiendo dejado claro, eso sí, que lo suyo es el melodrama y que su siguiente película transitará por estos terrenos.
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