LOS 28 DÍAS
En 1954, el escritor Richard Mateson publicaba una novela llamada “I Am Legend”, en la que un hombre se convierte en el único superviviente de su especie y tiene que enfrentarse al resto de su raza, convertida ahora en un híbrido entre vampiros/zombies.Es innegable la trascendencia que ha tenido, “Yo soy leyenda”, estableciéndose como el principal modelo sobre el cual armar una historia de Apocalipsis, caos universal, muertos vivientes y soledad del individuo frente a ese mal inesperado.
“La invasión de los ladrones de cuerpos”, clara alegoría de la guerra fría, “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero, precursora del subgénero de invasiones zombies o "El último hombre sobre la tierra" con Vincet Price y “El ultimo hombre…vivo” con Charlton Heston y basada directamente en la obra original de Mateson, de la cual ya se ha preparado una nueva versión, “I am legend” con Will Smith, son tan solo algunos de los muchos ejemplos.
“28 días después”(2002), no fue, por tanto, un producto nuevo, ya que bebía de todas estas fuentes, pero, sin embargo, gracias a la estupenda labor de renovación llevada a cabo por Danny Boyle (director) y Alex Garland (guionista), el género resucitó para el gran público y se mostró fresco y potente ante la mirada de la industria.En “28 días después”, Jim (Cillian Murphy, gran descubrimiento de la película) despierta de un coma profundo en el que ha estado sumido durante 28 días y tras el que se llevará una desagradable sorpresa; el panorama que le rodea es asolador. Londres parece un lugar fantasma, sin habitantes, sin vida y en donde el caos parece reinar.
Pronto, Jim se topará a una primera persona con vida, la cual le atacará violentamente. La causa; una infección creada por unos experimentos con animales que han desatado un virus que transforma a todo humano en un ser violento y peligroso.
Con esta premisa argumental, Boyle y Garland, nos adentran en un espectáculo caótico, desesperante y dantesco. Su arrolladora propuesta visual, rodada en formato digital, que permitió, por ejemplo, transformar a Londres en una ciudad espectral con un realismo aterrador, y su fotografía y aspecto de semidocumental (cercano a un reportaje bélico de un telediario cualquiera) son los elementos que reformaron este subgénero. La autenticidad de sus imágenes, aumentan lo escalofriante de esta situación y acercan la ficción al espectador, algo que haría mejoraría posteriormente, Spielberg en “La guerra de los mundos” y Alfonso Cuarón en “Hijos de los hombres”.La inteligente dirección de Boyle, aprovecha al máximo los recursos de los que dispone y con un presupuesto medio, unos actores desconocidos y un rodaje en digital, hace de esta nueva cinta de zombies, una cinta de terror eléctrica, sangrienta y nerviosa, de bellas y potentes imágenes, que no olvida la esencia clásica del género, porque ante todo, “28 días después” es una obra claramente cinéfilas y en ella hay homenajes a Romero, Mateson, Argento o incluso al “Blade Runner” de Ridley Scott (esa presencia de Cillian Murphy, descamisado y magullado, corriendo entre los ventanales de un edificio durante una intensa lluvia, parece un homenaje a la mítica secuencia protagonizada por Rugter Hauer en la obra maestra de Scott).
Al igual que en “Sunshine” la más reciente obra de Boyle, el tramo final de “28 días después” parece alejarse tajantemente de lo narrado hasta ese momento, para centrarse en el del alzamiento del ser humano ante la amenaza. Sus personajes pasan de lo pasivo a lo activo. Lo que era una estremecedora y perturbadora historia de zombies, se convierte de lleno, en un estudio del ser, su degradación en situaciones límite, la transformación del hombre no infectado en un monstruo que supera con sus más bajos instintos al hombre verdaderamente infectado por ese virus. En definitiva, el hombre que actúa sin valores y olvidando su racionalidad, puede ser más peligroso y salvaje que la mismísima bestia que actúa instintivamente. El personaje de Cillian Murphy, inofensivo en apariencia, muta en alguien violento ante la necesidad de supervivencia.
Ante el éxito de esta cinta europea, que fue una de las cintas más recomendables de la temporada estival del 2002, aparecieron nuevas obras del género; “Amanecer de los muertos”, remake de “Zombie”, lleno de gore y diversión de la mano del prometedor Zack Snyder, la tronchante parodia “Zombies Party” (“Shaun of the dead”) con guión y protagonismo para Simon Pegg y la vuelta al género de uno de sus máximos exponentes, George A. Romero con “La tierra de los muertos vivientes”.Ahora llega la secuela de “28 días después”, “28 semanas después”, ambientada en 6 meses posteriores a los hechos de la primera parte y dirigida por el canario, Juan Carlos Fresnadillo, que parece confirmar el talento que ya exhibió en la azarosa, “Intacto”.
(P.D; También es destacable la utilización de la música en “28 días después”. El temazo de Grandaddy , “AM180”, el toque desolador de Brian Eno en el tema “An Ending (Acent)” y por descontado el score incidental de John Murphy, compositor habitual de Boyle, y de manera especial su apocalíptica versión del “Ave Maria”)
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Por tanto, nos encontramos ante una cinta fallida, a la que no se le puede negar su voluntad en ofrecernos un buen entretenimiento, pero que parece haber exprimido al máximo su propia formula, evidenciando así los primeros síntomas de debilidad de la franquicia creada por Dreamworks, pero que sin embargo, tras su excelente resultado en taquilla, dará a luz dos títulos más, una cuarta parte y ese spin-off basado en la figura del Gato con Botas como protagonista absoluto, que visto lo visto, a un servidor se le antojan innecesarios.

Él fue Deckard, estuvo en la costa de los mosquitos y perdió a su mujer en Francia, llegó a presidente de los EEUU y se hartó de repetirle a su padre que no le llamase Junior...pero no solo eso...también fue Han Solo...y siempre recordaremos que él fue este heroe galactico, aunque lleve sombrero y empuñe un látigo)


Una parte final más cómica de lo esperado, bastantes momentos gratuitos (el asesinato de un niño, la muerte de uno de los torturadores por parte de unos perros) y bruscos cambios en los modos de comportamiento de los protagonistas, hacen de “Hostel 2” una película a la que es imposible tomar en serio, como ya lo era, aunque posiblemente en un grado menor, la cinta original, y que nos deja, a modo de corolario, el innegable poder del dinero, capaz de comprar cualquier cosa o circunstancia, por inimaginable o inhumana que sea, e incluso capaz de salvarte el pellejo.




Por ser una reunión de todos los personajes de la trilogía (los masculinos), incluyendo a Andy García y Vincent Cassel, y por la ruptura de la productora que crearon Soderbergh y Clooney (Section Eight), “Ocean´s Thirteen” tiene forma de cierre de saga. Un cierre apropiado y entretenido, que nos hará pasar un estupendo rato de evasión, siendo además testigos de la elegancia de George Clooney, Brad Pitt o Matt Damon, la agilidad tras las cámaras de Soderbergh, la enorme presencia de Pacino y Barkin, la excelente música de David Holmes (inspiradísimo durante toda la trilogía) y el lujo y la riqueza de los casinos de Las Vegas, una “pseudo-urbe”, llena de automóviles deportivos, rubias atractivas y partidas de Blackjack.


