GOYAS 2006; EQUILIBRADO REPARTO
21ª edición de los Goya. Los premios de las galas imposibles, de los momentos surrealistas, de los presentadores insospechados. Esta vez, la Academia, con renovada presidenta al frente, eligió al canallesco de José Corbacho para ser el maestro de ceremonias y sucesor de gente tan dispar como Concha Velasco, Antonia San Juan, Guillermo Toledo o Antonio Resines.Como siempre, primó la eterna intención de reducir la duración de la ceremonia y para ello, Alejandro Amenabar, destinado esta vez a las labores de realización de la gala, tomó una decisión impopular; la de emitir en un falso directo la entrega de los premios, con un margen de media hora, para así poder cortar a su antojo cualquier salida de tono o discurso interminable. Finalmente Amenabar apenas cortaría alguna subida al escenario por parte de los galardonados. Lo que no tiene perdón es repitiese imágenes del público aplaudiendo, como aquel que repite las risas enlatadas.
La gala duraría casi, las tres impepinables horas que suelen durar estas galas, y como siempre gozó de chistes malos, equivocaciones al leer los nominados (digo yo, que porque no hacen hincapié en ensayar esto, que es tan sencillo como importante) y todo a lo que nos tienen acostumbrados estos premios, eso si, sin llegar al nefasto nivel de la gala del pasado año, con esos montajes inoportunos de las películas de Fernando Fernán Gómez, que no es mucho decir.
En cuanto al reparto de los premios, la noche empezó mosqueándome, al recibir “Alatriste”, dos premios casi consecutivos, lo que podía hacer presagiar que esa fuese su noche. Afortunadamente no fue así, y de las 15 candidaturas que tenía la cinta de Viggo Mortensen (que por su look parecía que iba a rajarte la nariz o a meterte la cabeza de un caballo en la cama) solo obtuvo 3 Goyas, y todos en categorías menores. No había más que ver la cara de disgusto de Agustín Díaz Yanes, en la recta final de la ceremonia.
Como no, Pedro Almodóvar, se ausentó de la gala. Muchos dicen que por aquellas diferencias que tuvo hace unos años con motivo del sistema de votación, otros porque no le apetecía y hasta su propio hermano, Agustín, indicó que Pedro decidía espontáneamente y a última hora si ir o no a las entregas de premios. Excusa oficial no hubo, al contrario que en los Globos de Oro, en la cual, seguramente falto por decisión propia, pero alegó un fuerte resfriado.
El caso es que, con o sin Pedro, “Volver” ganó 5 Goyas, incluyendo los de Mejor Película y Mejor Director, en la segunda estatuilla que recibe el director manchego en esta categoría, tras “Todo sobre mi madre”. Alberto Iglesias sumó su séptimo Goya consecutivo y las dos chicas Almodóvar por excelencia, Carmen Maura y Penélope Cruz (portavoz del de Calzada de Calatrava) lograron su cuarto y segundo Goya, respectivamente.
Pero sin duda la triunfadora de la noche fue “El Laberinto del Fauno”. La más fructífera unión que han dado España y México en la historia del cine, fue la máxima galardona de la noche, con siete replicas del busto del pintor aragonés. A Guillermo del Toro se le notaba sinceramente agradecido, bajo su expresión, ya de por si, bonachona y afable. En la fila de atrás, un Alfonso Cuarón sonriente, y a su lado unos exultantes Maribel Verdú, Sergi Lopez (que merecía el premio a Mejor Actor, que finalmente ganó Juan Diego por “Vete de mi”) e Ivana Baquero que hizo el discurso perfecto, por premura, educación y serenidad, al recoger su Goya a la Mejor Actriz Revelación. Guillermo del Toro subió a recoger el premio al Mejor Guión Original, que le birló a “Volver” que era la principal favorita.En cuanto al resto de premios, “Salvador” consiguió una única, pero importante, estatuilla de las once a las que optaba, la de Mejor Guión Adaptado, y en otro nivel, “Azuloscurocasinegro” fue la otra triunfadora de la noche, al ganar 3 de los 6 Goyas de mayor categoría, a los que era candidato, Mejor Dirección Revelación para Daniel Sánchez Arevalo, Mejor Actor Revelación para Quim Gutierrez y Mejor Actor de Reparto para Antonio de la Torre.
Un justo reparto de galardones, que equilibró premios entre “El Laberinto del Fauno” y “Volver” para satisfacción de todos y en el que lo único reprochable podría ser la falta de osadía a la hora de dar un mayor protagonismo (principalmente en cuanto a nominaciones) a películas menores en presupuesto pero mayores en calidad, como la excelente, “La noche de los girasoles” que se fue de vació de esta 21ª edición de los premios Goya.
Y una gala, correcta sin más, con todavía muchísimos fallos que corregir, pero con algún que otro acierto que rescatar como esos montajes en los que Corbacho se ponía en la piel de las películas nominadas.
Hasta el año que viene, para el que deseamos (por pedir que no quede) una mejor cosecha de cine español. Todos los galardonados, aquí.
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Estamos, por tanto, ante un film fallido, cargado de buenas intenciones cinematográficas y morales que se tornan insuficientes por esos graves defectos que afectan determinantemente a la película. Nos queda esperar para ver su parte opuesta, “Cartas desde Iwo Jima” de la que dicen es, la mejor película de este ambicioso y entusiasmado, pero hasta el momento irregular, díptico del último gran cineasta clásico, Clint Eastwood.

En otro orden de cosas, leo que la actriz mexicana Salma Hayek es la elegida para dar a conocer las nominaciones a los Oscars, que se realizarán el próximo Martes a eso de las 14:30 (hora española).
Pero ahí no queda la cosa. A los de Disney no les parecio suficiente lo del doblaje, y tambien han encargado a Raphael y a su hijo Manuel Martos (cantante de un grupo pop que lleva por nombre "Mota"...) que canten en castellano, los temas que ha compuesto e interpretado en la versión americana el siempre excelente e inspirado Rufus Wainwright. Eso es como si los temas que compuso Elton John para "El Rey Leon" los hubiese cantado en español Julio Iglesias.














Independientemente de este parecer final, "El truco final, El Prestigio" es una obra fascinante, fantasticamente plasmada y con excelentes detalles de guión (los "te quieros" verdaderos y falsos, la descripción del personaje de Jackman cuando este oye los aplausos hacía su actuación debajo del escenario) que además es un gran entretenimiento con el nadie pestañeará. La consagración definitiva que Nolan no pudo conseguir con su anterior película.









“Babel” es la tercera película de un director que es uno de los mejores narradores cinematográficos actuales, y que además está dotado de un gran poderío visual, como demuestra a lo largo de todo el metraje y especialmente en el bellísimo plano final que cierra la cinta. Un director que ha puesto un excelente broche final a su denominada "trilogía del dolor", para dedicarse, quien sabe, a otros derroteros de un carácter más optimista, una vez habiendo explorado todos los caminos del sufrimiento. De lo que no hay duda es que, pesimista u optimista, con Alejandro González Iñarritu hay director para rato.
